lunes, 11 de septiembre de 2017

La acusación, BANDI

Cincuenta años en esta tierra del Norte
viviendo como un autómata
como un humano sometido al yugo
no animado por el talento
sino por la pura indignación
no con tinta y pluma
sino con los huesos calados de sangre y de lágrimas.
Mis historias 
son áridas como un desierto
rudas como una pradera salvaje
dañadas como un inválido
toscas como utillajes de piedra.
Lector, 
¡te ruego que leas mis palabras!

BANDI "luciérnaga"




La lectura de estos ocho cuentos sacados de forma clandestina de Corea del Norte, sobrecoge, no por la crueldad del relato sino por las metáforas utilizadas, haciendo referencia a la falta de libertad, al control absoluto del estado no solo de la prensa, la educación, o la política,...sino de los sentimientos; o la falta de empatía por parte de los dirigentes ante las necesidades cotidianas de afecto, de la familia y los amigos. 
Los cuentos se enmarcan en un clima de represión en el que no valen como excusas la enfermedad o la miseria; la falta de consideración, el engaño o la acusación, marcan la vida cotidiana de los protagonistas. Lo más duro para el lector es pensar que los hechos contados en los relatos son de la década de los noventa, años para nosotros referentes de una vida más o menos cómoda (la movida madrileña, la modernidad, la burbuja inmobiliaria,...) el despegue económico de una España en la que ya se había instalado la democracia y una forma de vida que ni por asomo podríamos imaginar en los años finales del siglo XX. 
La necesidad de estos testimonios es evidente en nuestras democracias instaladas en la comodidad o el amodorramiento, ajenos a tanto dolor sufrido por el ser humano, reflejado a diario en los inmigrantes que llegan a nuestras costas, en la falta de libertad de algunos países, en los atentados justificados por los terroristas por una suerte de "guerra santa",... Los logros obtenidos por los ciudadanos a lo largo de los siglos, no deben hacernos olvidar que la democracia es una línea tan débil y tan fácil de romper, como un hilo de seda.

MJ

sábado, 2 de septiembre de 2017

Vestido de novia, Pierre Lemaitre

"Sophie abre la taquilla, coge la chaqueta pero no se la pone, simplemente se la cuelga del hombro para salir. rebusca en el bolso. No es fácil con una sóla mano. Así que deja el bolso en el suelo y sigue rebuscando. Un papel arrugado, qué es, un tique de supermercado, un tique viejo. Vuelve a rebuscar y encuentra un boli. Garabatea violentamente hasta que la tinta se decide a salir, escribe unas palabras y encaja el papel entre la puerta y la parte superior de una taquilla. Y luego ¿qué? Gira a la izquierda, no, a la derecha, a esas horas se sale por la puerta del fondo. Como en los bancos. El pasillo aún está iluminado. El gerente se encarga de cerrar. Sophie avanza por el pasillo, pasa delante de la puerta de la oficina, apoya la mano en el picaporte de hierro y empieza a empujar. Un soplo de aire fresco, de aire nocturno, le pasa brevemente por la cara. Pero ella no sale, sino todo lo contrario: da media vuelta y mira el pasillo. No le apetece que la cosa termine así. Desanda lo andado, con la chaqueta aún colgada del hombro. Llega delante de la puerta de la oficina. Siente que está tranquila. Se cambia la chaqueta de mano y abre la puerta, muy despacio."




Inteligencia, es la palabra que mejor define esta novela de Pierre Lemaitre: inteligencia del escritor y de los personajes. Además de ser un thriller psicológico magnífico, exhala estudio, trabajo y dedicación, el mínimo detalle cuenta. Los protagonistas de esta historia escalofriante, nos llevan por derroteros increíbles que nos hacen pensar en el dominio físico e intelectual,  que cualquier persona o estado pueden ejercer sobre nosotros en estos momentos para controlarnos. La lectura de la sucesión de los acontecimientos en el relato hiela los huesos. Al final la lucidez y la cordura triunfan, pero con sagacidad y perspicacia. Los lectores se convierten en espectadores de unos hechos de los que no pueden alejarse y  en los que es imposible dejar de pensar. Adictiva y atrayente. 
Inmejorable Lemaitre. 

MJ

martes, 22 de agosto de 2017

Los girasoles ciegos, Alberto Méndez

Primera derrota: 1939 o  Si el corazón pensara dejaría de latir
Segunda derrota; 1940 o Manuscrito encontrado en el olvido
Tercera derrota: 1941 o El idioma de los muertos
Cuarta derrota; 1942 o Los girasoles ciegos



Todos los cursos, en el IES en el que trabajo hacemos lo que llamamos "El libro invisible" para San Jorge, nos apuntamos en una lista y a cada uno se nos asigna un número, luego sorteamos ese número y compramos un libro a nuestro lector invisible. El Día del libro de 2017, llegó a mis manos Los girasoles ciegos, cómo es un cuento que había leído y había visto la película,  no le hice mucho caso de momento, pero el verano da para muchas lecturas, y he acabado de leer los cuatro cuentos que integran este libro.
Los  relatos se desarrollan en la posguerra española y son independientes unos de otros, sólo tienen en común los acontecimientos vividos en España después de la guerra civil, con la Ley de responsabilidades políticas, promulgada por Franco en febrero de 1939 y que se aplicó con carácter retroactivo a los acontecimientos sucedidos en España al comienzo de la guerra en 1936. Los vencedores en esta guerra ni olvidaron, ni perdonaron; los españoles abandonados del mundo, sufrieron una represión, propia de una guerra, de 1939 a 1945, mientras en Europa se libraba también otra guerra. Ningún organismo Internacional quiso saber qué pasaba en nuestro país, dónde se cometieron las mayores atrocidades contra los vencidos, de forma impune, y sin ningún tribunal internacional que los prohibiera. Los relatos de Alberto Méndez son una pequeña muestra de la crueldad de la guerra y de la ignominia de los vencedores, además hay que decir que la prosa y el vocabulario utilizado por  el escritor son de una exquisitez insuperables, expresiones y palabras como " Dédalo de trincheras", "militar desarbolado", "atarantapayos", "reencuentro de los tahalíes", "mónada de Leibniz", "habla crípticamente", "el cuarto día amaneció desecho en nieblas", "la caseta del fielato",...etc, etc. Riqueza de vocabulario, historias que sobrecogen y enrabian, donde los protagonistas son seres completos, llenos de honor y de respetabilidad, frente a la crueldad y la vileza de sus adversarios. Gracias a mi "benefactor de libros" invisible. 
MJ




Pétronille, Amélie Nothomb

" El error es creer que el físico sólo cuenta en el amor. Para la mayoría de las personas, entre las que me cuento, el físico es importante en la amistad e incluso en las relaciones más elementales. Y no me estoy refiriendo ni a la belleza ni a la fealdad, me refiero a esa cosa tan indefinida e importante que llamamos fisonomía. Hay seres que nos gustan  a primera vista e  infelices que no podemos ni ver. Negarlo sería una injusticia añadida. 
Es algo que puede evolucionar, por supuesto: hay personas cuya apariencia repele pero que son extraordinarias que enseguida te acostumbras y aprendes a apreciar su rostro. Y lo contrario también se da: personas de físico agraciado logran parecernos paulatinamente carentes de encanto si su personalidad no nos gusta. "


La chispeante prosa de Amélie Nothomb, como las burbujas del champán que beben las dos protagonistas de la novela continuamente en el relato, me recuerda que tengo que seguir apreciando el gusto por la lectura de todos mis amigos lectores. Como siempre digo, un libro te lleva a otro y un lector distinto te lleva a lecturas diferentes. En este caso ha sido mi hija la que me ha puesto en las manos, la novela de Amélie Nothomb, escritora nacida en Japón y de ascendencia belga a la que seguiré leyendo, por su prosa ágil, su temática y reflexiones inteligentes, y sobre todo por su mirada carente de convencionalismos, una visión de la vida sin complejos y llena de interesantes estudios de ciertos comportamientos complejos e irracionales. Una lectura rápida y llena de emociones. 

MJ

miércoles, 9 de agosto de 2017

La rubia de los ojos negros, Benjamin Black

" De repente, se puso en marcha, recogió los cigarrillos y la boquilla de ébano y los metió en su bolso. Sujetó el sombrero y se lo puso. El ala caía perezosamente sobre su frente como si una brisa la hubiera dejado caer con una caricia. ¿Cómo podía haber pensado por un segundo que era fea? ¿Cómo podía haber pensado algo distinto a que era la criatura más adorable que nunca había visto y que jamás volvería a ver? Mi diafragma se expandió y se contrajo en un suspiro, igual que ondulan los raíles de un tren durante un terremoto, la estaba perdiendo. Estaba perdiendo a aquella mujer maravillosa, aunque nunca había sido mía en realidad. Sentí un dolor que jamás hubiera imaginado que pudiera sufrir un hombre y sobrevivir."



Como una muñeca zarandeada por los hombres y por los acontecimientos Clare Canvendish, la bella mujer protagonista de esta novela, recorre las páginas del libro, llevando al detective Marlowe, y a nosotros con él, por situaciones complicadas, rodeadas de intriga, muerte, mafia, droga, y dolor. El amor se filtra entre las hojas del libro canalizando los sentimientos de los personajes en un mundo oscuro y lleno de mentiras.
Benjamin Black es el seudónimo del escritor irlandés de novela negra por excelencia, John Banville, que ha rescatado en esta novela al detective Marlowe por invitación de los herederos de Raymond Chandler.
Novela entretenida que nos lleva a conocer a este gran escritor, la novela recibió el Premio Príncipe de Asturias de las letras en 2014.

MJ




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lunes, 24 de julio de 2017

Las mujeres que hay en mí, María de la Pau Janer


(...)" Se reían a placer. Luego se miraban con unos ojos más limpios, liberados de aquellos velos que va depositando la vida que se vive tristemente. Elisa era la causa de su gozo. Primero, la amaron porque era una prolongación de la madre muerta, después se convirtió en el centro de atención de sus existencias. Era una muchacha que derrochaba ilusión por la vida."

(...) "Una persona no puede predecir el espacio de existencia que aún le queda por saborear. Es una cuestión de los hados, que son caprichosos. Nos sorprenden cuando menos lo imaginamos. Nos reservan épocas felices, días de dudas, las angustias y los miedos."(...)




Es curiosos que una persona que le gusta escribir sobre lo que lee, no le guste leer el resumen o las reseñas que se hacen de los libros, en mis reflexiones sobre la lectura intento no resumir, siempre lo he odiado, hasta en el cole, cuando te hacían escribir sobre las vacaciones, yo escribía reinterpretando esos días con lo que había sentido o vivido, las sensaciones que me habían llegado por la vista mirando el mar a lo lejos, o compartiendo juegos con mis hermanas y primos. Ahora y en estos días calurosos de verano en los que me dejo acariciar por las palabras, escritas en los poemas o en las novelas, llegan hasta mí lecturas de otro tiempo (un regalo perfecto antes del verano). Escritas con otros anhelos y con otras pensamientos, pero que llegan a mi de la mano de quien regala, o de quien habla de ellas, ... así es como me encanta su lectura. 
Y esto es lo que ha pasado con este finalista a premio Planeta del 2002, olvidado en la estantería, reemplazado por otras lecturas, quizás menos interesantes, o no. Las mujeres que hay en mí, sorprende por su prosa delicada, por sus frases bien construidas, por esa facilidad de la escritora de llevarnos de la mano, hacia la cama como si fuéramos niñas y contarnos un cuento, un cuento de adultos que, como a Sherezade, nos deja con las ganas cuando dejamos de leerlo.
Me alegra además haber leído esta novela ahora, porque así recuerdo el curso de escritura creativa, que en esta fechas, estaba realizando el verano pasado en Teruel, de la mano de Espido Freire y de su hermana, Mila Freire: sobre los cuentos, la atracción de una historia tiene que ser como la de un cuento, en el que los personajes, representen, un mito primigenio y la historia nos envuelva en amores y circunstancias propias de una tragedia griega.
Tres mujeres, un hombre y una sóla vida para poder amar.
Además es una historia escrita por una mujer, María de la Pau Janer, y en la que las protagonistas son mujeres, tres mujeres en una o viceversa, una historia de amor y de muerte. Una novela espléndida, que espero que os guste.

MJ

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