El Proxeneta, Mabel Lozano
" No hay prostitución que se ejerza libremente, eso es radicalmente falso. Tanto la prostitución como la trata para la explotación sexual se ejercen por distintas circunstancias que vuelven muy vulnerables a las mujeres y que nosotros aprovechamos sin dudar- la feminización de la pobreza, la precariedad tan presente en sus vidas, sus necesidades económicas o emocionales las convierte en presas muy fáciles de manipular. (...) Por eso el supuesto consentimiento de las víctimas no es más que una farsa donde no existen los requisitos éticos imprescindibles en cualquier relación personal, social o laboral. Y su trabajo, un modo de esclavitud en el que ellas pertenecen a los propietarios de los clubes, sus amos. (...) Fui tratante de mujeres durante más de veinte años. Las compré y vendí como si fueran ganado, para explotarlas salvajemente en nuestros clubes, sin compasión. (...) La trata generaba más dinero en el mundo que las drogas. (...) comprar a las víctimas en ...