Soria Moria, Espido Freire. Reseña

 


"Lucía levantó un brazo, y lo agitó, como había hecho la primera vez que la vieron con Thomas. Luego perdió pie y se levantó de nuevo. Ellas apenas volvieron la cabeza, atraídas por el ruido. Se hundió de nuevo en el agua. Las dos niñas escudriñaron la cara lisa y falsa del agua. Un gorgoteo, una serie de movimientos circulares que alteraron las ondas, pero que se habían perdido ya cuando las olas llegaron a sus pies. (...) Aguardaron un momento hasta que no hubo ningún movimiento entre la capa de olas y el sol. Entonces decidieron marcharse, Lola tiró de Isabella hasta levantarla del suelo."

Soria Moria, es la última novela de Espido Freire, que obtuvo el 39º Premio Ateneo de Sevilla. La forma inquitante que Espido Freire tiene de escribir, y yo diría de vivir, se refleja en las palabras que componen esta novela, que está dividida en escenas como de película. Digo esto porque esta novela está compuesta de escenas o escenarios que podrían interpretarse por separado, a mi entender, no tienen que ver mucho unas con otras.

La adolescencia de Isabella Betancourt y Dolores Hamilton en las islas Canarias, sobre todo Tenerife y Lanzarote, discurre de forma aparentemente apacible. Las niñas (de origen británico) solas y depués con sus amigos (Scott y Thomas) viven una vida relajada y regalada en la España de finales del siglo XIX en las islas. En sus momentos de ocio sofocante, que son todos, los cuatro amigos inventan un mundo imaginario, (Soria Moria) donde se saben reinas, pero donde el lector no llega a internarse, porque sus protagonistas son ajenos a la propia novela.

La crueldad de las niñas, que llega a desear la muerte e incluso a perpetrarla, se minimiza frente a la  realidad que se impone, una guerra, la Gran Guerra, con la que comienza la novela: Scott escribe una carta a Isabella  desde el frente, allí desde el horror, pide asilo en Soria Moria "Eramos muy hermosos y frágiles...Vivíamos suspendidos sobre un abismo, sobre un suelo de cristal..."

Espido Freire es una enamorada de la cultura británica del siglo XIX, como lo indican sus estudios universitarios y algunas novelas y ensayos sobre Las Brönte: Querida Jane, querida Charlotte. Y con esta novela ha querido crear unos personajes caprichosos e irreverentes, personajes arquetipo, que no ha conseguido que lo sean, inmersos en una sociedad burguesa maniatada por unas rígidas normas sociales y familiares de las que intentan escapar. 

Pero he de decir, como ya se ha percibido en la reseña, que esta novela no me ha gustado: cuando leí la carta de Scott, me parecio un inicio y planteamiento de inicio interesante, pero no llego a conectar con ese mundo en el que los jóvenes se instalan. Me gustaría más la novela sin el mundo irreal, que ellos se inventan. pero al final yo no soy nadie frente a la personalidad única de Espido Freire, la crueldad de Issabella y Dolores, se queda ahí, es gratuita y no va mas allá. 

Al final las lecturas tienen que enamorar y a mi esta no lo ha hecho. Espero que vosotros la disfruteis, cuando venga la escritora al Círculo Marcial en la UNED de Calatayud, igual aclara todas mis reticencias hacia la novela.  

MJ

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