En el jardín del ogro, Leila Slimani. Reseña

"Apenas ha comenzado el mes de julio pero Adèle nota como los días se hacen más cortos. Observa el cielo que se ensombrece más temprano y espera con angustia el regreso del invierno. La sucesión ininterrumpida de días lluviosos. Habrá que podar los tilos y mostrarán sus muñones negros como unos cadáveres gigantes. Al dejar París, se aligeró de todo. Sin trabajo, sin amigos, sin dinero. Sólo esta casa da en la que el invierno la mantiene cautiva y el verano se hace esperar. A veces, parece un pájaro enloquecido, que golpea el pico contra los ventanales de cristal, quiebra sus alas contra las manillas de las puertas. Cada vez le cuesta más ocultar sus impaciencias, disimular su irascibilidad. Sin embargo, se esfuerza. Se muerde las mejillas por dentro, hace ejercicios de respiración para soportar la angustia. Richard le ha prohibido que deje que Lucíen se pase la tarde delante de la tele, y se obliga a sí misma a inventar actividades divertidas. Un día, al llegar de trabajo, Ri...